ENVIAR VUESTROS COMENTARIOS

 

LEER COMENTARIOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CLARK GABLE

 

 

 

 

 

 

"Nunca tuve un padre que me acariciara, que me regañase o besara. Cuando ví entrar a Clark en el plató de The Misfits sentí un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo. Se lo dije a Monty, pero él se rió, tampoco Thelma le dió importancia, pero supe justo en ese momento que aquel hombre corpulento, de sonrisa inexplicable era mi padre y desde ese instante no he tenido otro aliciente al venir a rodar que sentirme acariciada y besada por él, aunque tomaba muy en cuenta sus reprimendas ante mis equivocaciones o retrasos. Clark Gable, ya desde pequeña cuando le veía en el cine le adopté como mi progenitor, ahora sé que lo es y me siento muy feliz por ello. Clark fué muy bueno conmigo, en esos momentos tenia problemas con Arthur y me encontraba mal y a causa de ello retrasé el rodaje con frecuencia. Pero él me protegió de John Houston, quien insistía en hacérmelo pasar mal. En las escenas con beso, lo hice con verdadera afección, quería que supiera lo mucho que me gustaba y lo que le apreciaba. Cuando volví al rodaje después de un día de descanso, me dió un cachete en el culo y me dijo que si no me comportaba bien me castigaría con una buena zurra. Le miré a los ojos y le dije: No me tientes......Empezó a reír tan fuerte que se le escaparon las lagrimas. Cuando murió, lloré durante dos días seguidos. No podía comer, ni dormir"

 (MARILYN MONROE).

"Gable es el actor mas disciplinado, caótico a veces, pero con un amor a su profesión poco común. Yo he trabajado con muchos nombres importantes del cine, algunos autenticas maquinas infernales de sentimientos, verdaderos depredadores, otros se eclipsaban al verme cerca de ellos, pero ninguno como Gable a la hora de compartir tan bello trabajo. Mis recuerdos de MOGAMBO son muy hermosos y entrañables. Ojalá que a la hora de rodar todos cumplieran con la disciplina y profesionalidad que él poseía, y también con los buenos momentos que me hizo pasar cuando no rodábamos. Era dulce, tierno, cariñoso y todo un hombre desde la cabeza a los pies. Si algo tengo que destacar censurable en MOGAMBO fué el enorme calor, la presencia de Grace y los tremendos efectos que me causaba el alcohol por la mañana cuando me despertaban para rodar" 

(AVA GARDNER).

"Los hombres son un bocado del que no puedo prescindir, son sabrosos, ácidos y dulces como la miel. No olvido una cara, unas manos, ni un pene, todo lo tengo en la mente. Clark Gable me hacía olvidar todo esto, porque casa día que venía a casa en compañía de su amigo Flynn, el festín se convertía en un día de Acción de Gracias" 

(MAE WEST).

CONSIDERO GONE WITH THE WIND Y MOGAMBO,  SUS MEJORES INTERPRETACIONES.

Las opiniones de estas tres mujeres vienen a abrirme un abanico de color, con cien mil posibilidades sobre la personalidad de esta tremenda figura del cine, al que muy justamente le denominaban EL REY. Podemos sentirnos mas o menos complacientes con sus interpretaciones, recordarlas, salvo una, con mas o menos cariño o nostalgia, pero lo que es indudable es que la presencia, la figura y su solidez física da pié a que las frases de estas tres actrices sean un camino de verdad, en donde vamos a seguir las enormes zancadas que marcó uno de los pilares del actor-seductor por excelencia y uno de los hombres, sin el cual el cine no sería el mismo.

Mis recuerdos me traen la lucidez de unos años vividos con ansias de conocimiento, con prisas por verlo y sentirlo todo. Dentro de esos sentimientos, lógicamente está el cine, sus moradores, sus películas, las prohibiciones de la censura española, mis amores, mis desamores, pero también están los mas bellos amaneceres que yo he podido contemplar a lo largo de mi vida y ellos vienen precedidos por los títulos de películas en las que los nombres en letra grande de sus protagonistas, rompían todo el convencionalismo existente. Son recuerdos de unos años que no volverán, de unas tardes de cine que ya no podrán repetirse, porque el cine de hoy ya no atesora, por desgracia ese baúl de recuerdos. Los títulos de aquellos años poseían la magia esperpéntica de lo desconocido, te hacían sentir el aire de la aventura en tu frente o el sonrojo de la escena entre la chica y el chico, haciéndolo todo como un cóctel camaleónico, excitante e inolvidable, al que me rindo a veces y al que me aferro cuando quiero ser nuevamente feliz contemplando una obra de John Ford, de Wilder o de Hithcock, y volver a ser el adolescente anhelante de aquellos años de vino......y de rosas también.

A Clark Gable cuando nació el uno de Febrero de 1901 nadie pudo enseñarle cual sería se destino, o el rumbo que tomaría su vida, pero sí debió escuchar muy cerca algún leve murmullo o sugerencia, puesto que algo a los pocos años, cuando siendo un adolescente ya recorría Broadway como el que camina por el interior de su casa, poniendo un objeto sobre otro estante, o pasando los días de un calendario añejo. Gable llegó a conocer a las figuras mas influyentes del teatro neoyorquino, ¿como lo hizo?, sobre este tema existen muchas leyendas y comentarios nada agradables, pero lo realmente cierto es que Gable trabajaba bajo el disfraz de recadero en el Aaron Theatre y llegó hasta Kansas City siendo componente de la compañía de Jewel Players en obras como Romeo y Julieta o What Price Glory, hasta que firmó un contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer en el año 1931. Si con solo apenas cumplidos los treinta años, ya consiguió posicionarse en la catapulta que le lanzaría de lleno a Hollywood y compartió ocho veces el estrellato con Joan Crawford y cinco con Jean Harlow, dos de los nombres mas destacados de aquellos años y mujeres que marcaron tendencias en los campos de la moda, influyentes con los estudios  y hasta en la forma de interpretar, no cabe duda de que Clark supo meterse en la parte central de su bolsillo estos dos limones y sacar el zumo necesario para endurecer su ya famoso rizo de la frente.  

En la agenda personal de George Cukor se dice que los nombres de Gable y Errol Flynn eran tan notorios como roja es la tierra de Tara. El director de tantos y tantos films cuando tuvo el encargo de hacer GONE WITH THE WIND, intuyó que de seguir esos nombres marcados en sus contactos no podría traerle mas que problemas y complicaciones, a la ya de por sí complicada producción de David O. Selnick, tal vez por ello los nombres de Gable y Flynn fueron arrancados definitivamente de su larga lista de amantes y por supuesto de su agenda. .Por entonces la influencia que Clark tenía en los estudios y mas concretamente con Selnick era grande, y buena prueba de ello, es que cuando ya estaba casi terminado el contrato para que el actor Errol Fynn firmara lo que podría haber sido el papel de su vida, su amigo íntimo de correrías Clark Gable le sustituyó para interpretar a flamante, arrogante e irrepetible Rhett Butler en el film que mas tinta ha dejado correr de cuantas películas se hicieron entonces. Lo que el viento se llevó llegó a rodarse con cinco directores distintos: Reeves Eason, Sam Wood, William Cameron Menzies, George Cukor y Victor Fleming.......Ese fué el motivo para obviar el nombre de Flynn y no otro para que meses después Cukor fuera destituido del film, encargándose Víctor Fleming del resto. Cukor sabía mucho de la vida anterior de Gable y de esta forma la imagen del Capitán Butler no se vería ensombrecida. Con esta acción queda palpable el interés del actor por incorporar el papel, de quitarse de en medio su amistad con Erroll, de erguirse rey absoluto de la meca del cine y manejar en cierto modo su papel en el film de todos los films. No voy a criticar, ni enjuiciar la maniobra de Gable, son caminos serpenteados de la historia y la leyenda de Hollywood y yo me ensombrezco ante ella, disfrutando como ser viviente, corriendo alegremente por ese mundo de hadas, elfos y duendes que poblaron para gloria nuestra la vieja Industria.

Escribir sobre este actor es un enorme privilegio, no solo a nivel profesional como escritor, sino como cinéfilo y enamorado del cine hasta el mas escondido rincón de éste cuerpo mío. No es mi actor predilecto, ni recurro a sus películas cuando mi estado de animo deja mucho que desear, pero no podría hablar de él de otra forma, porque es eje conductor de uno de los films que mas amé, amo y seguiré amando, como es LO QUE EL VIENTO SE LLEVO. Creo que a estas alturas, quien siga de cerca mi website, sabe positivamente que hay nombres y films que salen siempre de entre mis líneas como aves pidiendo paso para surcar el firmamento y airear mi intelecto, LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ es el mas puro ejemplo de ello y siento si hay por el mundo personas que no puedan pensar como yo, pero Clark, Tara, junto con Vivien son iconos tan perfectamente dibujados y tan actuales después de tantos años que, escribir ahora por el actor que da vida al Capitán Butler es un autentico placer y desnudo, muerto de frío, o asado de calor, me dejo bañar por el tema central de la película, sumergiéndome en las aguas profundas de las notas es escritas por Max Steiner, .mientras voy desdibujando partes de la personalidad de una de las figuras mas emblemáticas e importantes del Séptimo Arte.

Anécdotas de los rodajes de las películas del actor hay muchas, demasiadas. Por ejemplo se cuenta que la actriz Vivien Leigh no soportaba el acercamiento al aliento del actor y en las muchas escenas que rodaron juntos, había veces que su fuerte olor a ajo, dejaba a la actriz fuera de combate. O esta otra, que cuenta Ava Gardner cuando rodaron Mogambo, que tuvo que llamar una noche a Gable aterrada de miedo por unos ruidos, el actor no tardó ni dos segundos en presentarse en su roulotte, cargado de pistolas y un rifle. La actriz no pudo contener la risa ante el espectáculo que Clark ofrecía y estuvieron riendo hasta altas horas de la madrugada. O cuando Gable tuvo que ducharse con ella, porque los extras del film, que eran  de una autentica tribu de indígenas, la molestaban con descorrer las cortinas, entre risas y palmadas, por no mencionar las incontables veces que el actor le escondía el whisky para que estuviera despejada cuando rodaban cualquier secuencia.

Su apodo, El rey, con el que ha pasado a la historia, se lo puso Spencer Tracy, pero fue el comentarista de prensa Ed Sullivan quien lo popularizó mucho mas. Clark se casó en cinco ocasiones, aunque la mujer que mas amó fue la malograda Carole Lombard, que murió en un accidente de avión. Desaparición que sumió al actor en una profunda depresión, de la que le costó mucho trabajo salir, de hecho nunca logró dejar definitivamente que desapareciese el recuerdo de Carole de su mente. Cuentan que cuando intervino en la segunda guerra mundial, tenía toda la pared de su compartimiento, con fotografías familiares de su fallecida esposa.. 

El comienzo de los años 50 supuso una sensible recuperación de Gable, deseando fervientemente rehacer su vida, en 1949 había contraído su cuarto matrimonio con Sylvia Ashley, a su vez ex esposa de Douglas Fairbanks, que también resultó un rotundo fracaso y en 1952, el matrimonio termina en un nuevo divorcio, que hizo empeorar su ya maltrecha psicología.  No obstante, acepta firmar varios contratos y realiza films nada despreciables como "No me abandones", "Mogambo"  y "Brumas de traición"..

Pero lo peor estaba por llegar y al finalizar Brumas de traición, la Metro se niega a renovarle más el contrato. No obstante, el prestigio de El Rey se mantenía en la memoria de los espectadores.......

 

 

" No soy un actor. Lo que la gente que va al cine quiere ver no es un actor. Es a mí " 

(CLARK GABLE)

 

 Tenía razón, El Rey sigue trabajando fuera del estudio de la MGM gracias a su amistad con los directores Wellman y, sobre todo, con Raoul Walsh, que le proporciona grandes papeles, entre ellos los que interpreta en Cita en Hong Kong y Los implacables para la 20th Century-Fox, y, sobre todo, en La esclava libre, junto a Ivonne de Carlo, que le permiten demostrar que su talento y presencia ante las cámaras permanecían intactos. 

Durante estos años, los últimos de su vida, Gable rueda varias películas en las que revalida el título que nadie había podido arrebatarle: Enséñame a querer, No soy para ti, Capri, con una estimulante Sophia Loren y por último lo que sería su testamento cinematográfico: Vidas Rebeldes, que tuvo que estrenarse el 4 de Febrero de 1961

Gable había vuelto a contraer un quinto matrimonio con Kay Spreckles en 1955, con la que tuvo su único hijo, John Clark Gable, y existen rumores de que era el padre también de Judy Lewis, hija de Loretta Young, con quien el actor había mantenido un romance, pero esto no está confirmado, ya que la actriz Loretta Young en los meses que estuvo con Gable, también mantuvo relaciones con dos políticos muy afamados de los EEUU.

El rodaje de Vidas Rebeldes dejó muy agotada la salud del actor y su corazón dijo basta un 16 de agosto de 1960 en Hollywood, dos semanas después de acabar de rodar la película, sin poder leer los elogios que había merecido en todo el mundo.

Por expreso deseo, fue enterrado al lado de Carole Lombard, el gran amor de su vida.

 

 

 

Tuvo las siguientes nominaciones a los oscars:

 

Mejor actor

 Sucedió una noche

 

Mejor actor

Rebelión a bordo

 

Mejor actor

Lo que el viento se llevó

 

 

 

 

Sobre la mesa de David O. Selnick se barajaron durante mucho tiempo tres nombres, para el proyecto mas caro de la historia del cine:

Gary Cooper

Errol Flynn

Clark Gable

Sé que mi imaginación vuela a la velocidad del viento, que puedo ver a Cooper dando vida a Rhett Butler, al actor le sobraba prestancia, elegancia y distinción, pero carecía de esa altanería que el personaje pide y puedo ver perfectamente a Errol Flynn con su sonrisa, atractivo físico y sobrada chulería enamorando a Scarlett, pero no es de extrañar que al abrirse el ventanal del despacho de Selnick el viento se llevara estos dos nombres, dejando sobre la mesa uno solo: Clark Gable. No concibo LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ, sin el brillo de estrellas que el actor poseía, sin su perfecta dentadura, sin su hombría trasnochada o esa sonrisa de absoluta seguridad de llegar a poseer hasta el mismo viento, porque a pesar de morir un día caluroso del mes de Agosto de 1960, el viento no puso llevarse algo que navegará con nosotros para siempre, algo tan nuestro como puede ser el aire o el calor que nos da cobijo. Aquel día Rhett Butler dejó Tara y sobre unos forrados escalones de rojo fuerte, la figura de Scarlett que lloraba suplicando su vuelta..... pero eso es materia de otro pensamiento, pensare en ello, porque mañana será otro de mis muchos días.

 

 

 

 

JUAN S.D.T.