A  M  A  R  C  O  R  D

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No creo que existe ninguna persona de mi generación, que no tenga un recuerdo entrañable hacia este film, prototipo del clasicismo italiano, pero tomado con el humor ácido y dulce de uno de los maestros italianos mas grandes. No lo creo, por la sencilla razón de que el nombre de AMARCORD, va unido a nuestros momentos de descubrimientos, a nuestros íntimos deseos, a la luz y a las sombras, a nuestros propios recuerdos....

Desde aquí mi agradecimiento

 FEDERICO FELLINI

Siempre he sabido que tarde o temprano acabaría escribiendo sobre recuerdos, vivencias, y el espacio web me esta sirviendo para ello, al tiempo que lo mezclo con momentos de este cineparaiso al que amo. Mis recuerdos son al igual que los del maestro Fellini cosidos con hilo de oro, bordando una vida entregada al descubrimiento, al miedo, a la miseria humana, pero también al amor....

Amarcord me sirve para intentar acudir, haciendo un lugar en el presente, a aquellos días de mi infancia vividos en un lugar de La Mancha, cuyo nombre sí quiero recordar...

"LA RODA DE ALBACETE"

Amarcord son también mis recuerdos, los de un joven con ansias, sueños, penumbras, encuentros de amores y desamores.... también bajo la sombra del fascismo.

 El maestro italiano, que comenzara la andadura bajo el neorrealismo, alcanza con este título una de las cumbres de su carrera como autor y uno de los mejores films que se hayan realizado dentro del cine europeo.

Esta gran película, tomando como eje las andanzas de una familia de clase media en un entorno provinciano, es un maravilloso retablo de ensoñaciones del propio director en su ciudad natal, ubicando la acción del film en un pequeño pueblo italiano en los tiempos del fascismo. Estas evocaciones memorativas están plasmadas con una serie de imágenes líricas, concretadas en una asociación lúcida entre sensibilidad artística y nostálgica, engrandecida por momentos por una música espléndida de Nino Rota.

Envueltos en este muestrario de personajes:

La mujer-objeto

El ilustre abogado

La estanquera de enormes pechos

Una prostituta esquizoide

Peripecias que desembocan en un costumbrismo esperpéntico. El amor, el dolor, el sexo, las alegrías, los sueños o la cara apenada de la realidad son algunos de los puntos de esta obra maestra.

La película es un viaje a la Italia de los años treinta, a un pueblo junto al mar, al que acompañamos durante un año, según lo indican el paso de las estaciones. Un año no es mucho y Fellini lo sabía: en Amarcord no pasa nada extraordinario, no hay aventuras, no hay misterios.

Siempre en la mente de cada uno golpean recuerdos, frases, momentos, gozos y sentidos que te hacen comprender el tortuoso camino de la vida. A veces eso mismo nos deja sin capacidad de resistencia, otra vez la propia ensoñación personal los elimina, pero siempre permanecen como fantasmas, transparencias de raíz profunda..... Le llamamos recuerdos, algunos le denominan nostalgia, yo, simplemente puedo decir que son fragmentos que han hecho que yo esté ahora mismo, sentado ante la pantalla de mi ordenador, intentando ensamblar un puzzle nada convencional, uniéndome a FELLINI, en un amor profundo hacia el cine.

Convaleciente de una enfermedad en 1966, escribe el ensayo, "Mi Rimini", en el que se bosqueja y esboza el origen de esta cinta. El director y el escritor Tonino Guerra, se dedican entonces a contarnos anécdotas que pudieron haber ocurrido en un espacio mayor de un año, reunidas todas aquí en historias y situaciones pintorescas,  algunas bajo la sombra del fascismo, otras guiadas por  la adolescencia y así fueron ensamblando este hermoso y caótico abanico...... El guionista también había nacido cerca de Rimini, en San Arcangelo.

Para realizar su película, encuentra un nuevo productor en la figura de Franco Cristaldi, quien consigue convencer del proyecto a la Warner Brothers, que aportó dos millones de dólares. Giuseppe Rotunno hace una espléndida fotografía y Nino Rota la música, y para mostrar la vida tal cual es, el director crea una coral de personajes donde todos y ninguno son los protagonistas, interpretados por actores poco conocidos, para que la identificación del espectador con los mismos fuera más fácil.

Buscando no confundir a ese mismo espectador, el eje es una familia, la de Aurelio y Miranda  que viven con sus dos hijos, un tío materno y el abuelo paterno, el mayor de los hijos, que no es otro, que el mismo Federico Fellini. El pasado anarquista de Aurelio, no ha muerto, como lo percibimos cada vez que hay un disturbio callejero. Pero afirmar que Amarcord es la historia de una familia es ocultar la realidad, porque alrededor de este film conocemos a otros habitantes:

La Gradisca, la dama que todos desean

La Volpina, la esquizoide del pueblo

Los compañeros de Titta o sus terribles profesores

Junto con todos ellos, nos sentimos envueltos en su ritmo, nos asomamos al mar, jugamos con la nieve, sin darnos cuenta a que horas, en el juego nostálgico que Fellini nos propone, pero detrás del cual hay una aguda reflexión sobre la inocencia perdida, sobre lo que es crecer con el totalitarismo, tanto político como en la misma fé cristiana. Creo sinceramente que el maestro italiano, al igual que mi amigo Luchino Visconti, aunque en cauces diferentes, fundidos por el amor desenfrenado hacia la imagen, surgen como la espada excalibur, para recordarnos que siempre hubo un Camelot en nuestra vida, al cual es bueno mirar de vez en cuando.

 Olvidar es morir y Federico Fellini utilizó su cine para derrotar la muerte. Sus imágenes están vivas, traslucen humanidad, ideas inteligentes y complejas, con una inmensa calidad visual y un estilo personalísimo que lo convirtió en autor y maestro. Su filmografía atravesó varias etapas:

Coqueteos con el neorrealismo

Búsquedas existenciales y espirituales

Retazos lúdicos y reflexivos

Autoindulgencia narrativa

Barroquismo visual.

Viendo la aparente calidez de Amarcord, pareciera un alto en el camino de las propuestas
estéticas mucho mas elaboradas que nos mostró en la ultima etapa de su carrera, considerando que la película fue realizada en 1974, después de Roma (1972) y antes de Casanova (1976), filmes estos que recrean con mas soltura sus mundos barrocos. Amarcord estuvo muy cerca del corazón de Fellini, quien la adornó con detalles hermosos y a la vez personales, revestidos de una mezcla curiosa de ternura y fealdad:

Un acordeonista ciego

Un vendedor mitómano

Una vendedora de tabaco de generosas proporciones

Un monumento floral a Mussolini que habla

El encuentro furtivo al trasatlántico a mar abierto.

Son parte del mundo de Federico Fellini, insertos en un filme al que el adjetivo de mágico es insuficiente, porque es mas, mucho mas, simplemente es la misma magia la que nos envuelve instante tras instante....Todo está pensado, vivido, asumido y respetado. Pero aquí también están su ironía, sus ataques a la iglesia, al absolutismo, al poder indiscriminado, a la banalidad irresponsable de sus compatriotas.

!El trasatlántico!....

!que hermosa escena!

Hay momentos claves en el film, seguramente el mas gratuito sea el de los enormes pechos de la estanquera, y uno de los iconos del film, sinceramente no lo comprendo, porque todo aquel que ame la imagen, ame el cine en toda su profundidad, o el interior y el ansia humana, no puede dejar de ver en esa espera del pueblo, entre la niebla, el frió, o el sueño, la llegada del trasatlántico, como esa luz de salvación que nos saca, aunque solo sea por segundos, de nuestro cruel día a día. Las miradas de aquellos hombres y mujeres ante vista del ángel guardián, ante el vehículo portador de sueños, al igual que emplea Visconti en el magno final de Muerte en Venecia, ante la bellísima indicación del lugar donde van a parar la belleza de los sueños....

!Inolvidable!.....

Siempre se recuerda y se añora los tiempos de nuestra infancia, a veces con el ceño fruncido, por los puntos negativos que se vivieron, pero al final uno siempre sonríe cuando recuerda esos personajes que compartieron nuestros años.....Las primeras masturbaciones, la curiosidad anhelante del adolescente ante las mujeres de hermosas proporciones, las irreales confesiones ante el sacerdote, las fiestas en el pueblo....Son tantas las similitudes de este hombre que escribe sobre el cine, que, me paro a pensar y me veo igual, hundido en el barro de la infancia, intentando dar forma a los muñecos que van amueblando mi mente y dando color a una época que aunque nunca va a volver, está tan presente como el rojo ceñido de La Grandisca, o el verde de La Volpina

Amarcord, es la vida, es la memoria que derrota el olvido y la muerte.


A pesar que el título hace referencia a la palabra Amarcor, traducida en italiano es mas o menos “yo me acuerdo”, nunca sabremos porque se utilizó ese nombre ni que tanto de los recuerdos de juventud de Federico Fellini están expuestos en esta obra maestra. El director buscaba un título y según cuenta, mientras desayunaba con un amigo escribió en una servilleta la palabra “hammarcord”, sin ningún sentido, pero que le recordó en cierto modo la palabra del dialecto. Cuando la cinta era un proyecto, su nombre era "Hammarcord-L’uomo invaso", pero cuando llegó el momento de su distribución quedó abreviado a Amarcord. Es difícil asegurar que esto sea cierto, pues en la biografía de Fellini se diseminan senderos muy diversos, la mayoría cubiertos por el mito y la ficción, de ahí que no sea importante si Amarcord refleja parte de la vida de su director.

 Él dijo:

Los filmes sobre mi pasado recogen recuerdos que son completamente inventados. Y al final, ¿eso que importa?”

Lo que este filme dá es el reflejo chispeante y nostálgico de los tiempos ya idos, de una forma de vivir pueblerina, sencilla y corriente, hermosa en su ingenuidad, pero en cierta medida inducida por influjos políticos y religiosos.

Le debo mucho al cine, al amor, a la amistad, a muchas cosas, pero siempre estaré en deuda con ese puñado de realizadores italianos que como angeles custodios, dentro del mausoleo del mas perfecto de los artes, han sabido cubrir el recinto del mas bello mármol "di carrara", haciendo así que mi vida sea féliz, cubriéndola por la magia de sus obras maestras.

!! GRACIAS A TODOS ELLOS !!

 

JUAN S.D.T.